Itzel sostuvo la libreta negra con una mano y con la otra se apretó el vientre, donde todavía le dolía la cesárea.

  La última línea decía: “Dr. Ledesma. Muestras. Diez mil mensuales. Niño de Ofelia.” El..

Quiroga Armenta.

  Ese era el apellido que apareció en el mensaje sin enviar. Nayeli sintió que..

La mujer del pasillo no pidió permiso para llorar.

  Se llamaba Rosario Meneses y traía el pelo recogido con una liga vieja, los..

Qué acabas de decir? —pregunté, sintiendo que la lengua se me dormía.

  La muchacha se tapó la boca, como si la frase se le hubiera escapado..

El juez pidió silencio por tercera vez.

  Nayeli dejó de gritar en el pasillo, pero su voz se quedó vibrando en..

Aurelia no apartó la vista de la pantalla.

  El mensaje del banco brillaba como una vela en velorio: “Depósito recibido. Ordenante: Clínica..

Gregoria no pudo sostenerle la mirada a su hija.

  Tomó la foto amarillenta con dedos torpes y la puso junto al pedazo roto..

Ximena pasó el dedo por la libreta café y leyó la primera línea completa.

  —Gálvez, ocho mil. Expediente ansiedad. Firma de X. El doctor perdió el color. Doña..

Fernanda no gritó.

  Eso fue lo que más asustó a Damián. Con la pulsera del hospital entre..

La mitad de la foto quedó temblando entre los dedos de Daniela

. En una parte estaba la bebé envuelta en la manta blanca del restaurante, bordada..