Mi celular vibró otra vez. No fue una llamada. Fue otra transferencia. Un peso. El..

Hasta que encontré una foto que me dejó sin voz. Era mi hermana Camila. Pero..

El cerrajero me apretó el hombro con una mano fría. —No conteste —susurró. Yo estaba..

Mi papá no se movió por un segundo. El cuchillo le temblaba en la mano,..

—Mateo, cuelga. Mi mamá no lo dijo como súplica. Lo dijo como orden. Y esa..

Contesté sin pensar. —Mariela, no cuelgues —dijo una voz rota. Se me heló la sangre...

El sobre blanco tenía mi nombre escrito con una letra redonda, cuidadosa, como de niña..

—No tengo tu nombre —dijo Ramiro, y su voz sonó rota—. Tú tienes el nombre..

Abrí el mensaje completo con el dedo helado.

  Renata había escrito seis líneas más. “Vale, Mía escuchó a Óscar y a Lucero..

Firmé.

  No fue valentía limpia ni bonita. Fue rabia. Fue Mateo respirando como si tuviera..